El cantautor argentino Fito Páez fue uno de los grandes protagonistas de la jornada final del Cosquín Rock 2026, donde ofreció un emotivo concierto ante unas 90.000 personas en el predio de Santa María de Punilla, en la provincia de Córdoba. A sus 62 años, y vestido con saco beige y polera blanca, abrió el show con un solo de piano que marcó el tono íntimo de la presentación.
El inicio tuvo un guiño especial al interpretar un tema de 1986 que compartía originalmente con el recordado Luis Alberto Spinetta, generando uno de los primeros momentos de emoción colectiva. Más tarde, visiblemente conmovido, presentó “Tumbas de la Gloria”, canción incluida en El amor después del amor (1992), el álbum más vendido en la historia del rock argentino y el que lo proyectó internacionalmente.
La canción que da nombre a ese disco llegó antes de la mitad del recital, con miles de voces acompañando cada estrofa. Con coros de Mariela Vitale, el público convirtió el predio en un enorme karaoke a cielo abierto. Páez también reflexionó sobre su pertenencia a la tradición musical argentina y destacó el valor del festival como parte de esa construcción colectiva iniciada en 2001.
Durante aproximadamente una hora, el repertorio recorrió distintas etapas de su carrera y alternó momentos introspectivos con pasajes más festivos como “Circo Beat”, “A rodar mi vida” y “Mariposa Tecknicolor”. En “Brillante sobre el mic”, pidió que encendieran las linternas de los celulares, generando una postal impactante que lo sorprendió por la magnitud del público, incluso en los sectores más alejados.