Buenos Vampiros vivió un momento clave en su carrera tras presentarse por primera vez en el Teatro Vorterix, donde ofreció un show cargado de energía, oscuridad y emoción. La fecha, realizada el 21 de noviembre, marcó el cierre del ciclo del álbum Entre Sombras y funcionó como puente hacia el nuevo material que la banda se encuentra preparando.
El grupo marplatense venía de un año intenso: completó una gira europea con más de 30 fechas y recorrió diversas provincias argentinas, consolidándose como una de las propuestas más fuertes del post-punk local. En Vorterix, aprovecharon para despedir oficialmente su tercer disco, mientras sorprendieron al público con canciones inéditas que formarán parte de su próximo lanzamiento.
El show mantuvo la identidad característica de Buenos Vampiros: un sonido que combina post-punk, new wave y climas sombríos con melodías emocionales y una puesta en escena envolvente. La banda llevó ese universo a un Vorterix colmado, donde el público acompañó cada canción con fervor.
En la previa, su cantante Irina Tuma había señalado que la fecha era “una apuesta total” para el grupo, confiando en el apoyo de su comunidad aun sin tener “nada cubierto”. Finalmente, la apuesta resultó un éxito que marcó un antes y un después en su camino.
Las entradas se habían vendido a través de All Access, y la convocatoria confirmó el crecimiento sostenido que la banda viene mostrando tanto en Argentina como fuera del país.