Este 4 de enero se cumplieron 15 años del fallecimiento de Gustavo “Tavo” Kupinski, guitarrista clave del rock argentino y una de las piezas fundamentales del sonido de Los Piojos, banda emblemática de los años noventa y comienzos de los 2000. Su estilo personal, potente y sensible a la vez, quedó plasmado en canciones que hoy forman parte del cancionero popular del género.
Kupinski murió en 2011, a los 36 años, tras un accidente automovilístico ocurrido en la ruta provincial 63, en cercanías de la ciudad bonaerense de Dolores. En ese trágico episodio también falleció su esposa y, días después, una de sus hijas como consecuencia de las heridas sufridas, un hecho que conmocionó profundamente al ambiente artístico y al público.
Durante su carrera, Tavo participó en todos los discos de estudio de Los Piojos, aportando riffs, solos y una identidad sonora que fue determinante en el crecimiento y la consolidación de la banda. Tras la disolución del grupo, continuó su camino musical integrando Las Pelotas y liderando su propio proyecto, Revelados, donde siguió explorando nuevas facetas creativas.
A quince años de su partida, el recuerdo de Kupinski permanece intacto. Sus interpretaciones, su sensibilidad musical y su aporte al rock argentino continúan siendo una referencia obligada, reafirmando su lugar como uno de los guitarristas más queridos y respetados de la escena nacional.